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EL AMOR A LA MUJER AMADA

Y nos llegó el momento de amar a una mujer, a la mujer soñada; a la mujer al encontrarla nos haría felices; nos amaría y se dejaría amar por nosotros; nos confiaría su vida y nos permitiría entregarle la nuestra.

La mujer con la cual eternizar el amor; la mujer con quien sería hermoso envejecer, compartiendo todas las emociones que la vida nos habría de deparar: amor y  congoja, dolor y alegría, bienaventuranza y penuria…

Ese ser que nos consolara en los momentos de tristeza y nos dejara confortarla en su dolor y con la cual disfrutar los momentos de tranquilidad y de regocijo.

La mujer que mereciera el canto del amor y la veneración, el canto que brota, en este instante, desde lo más profundo de mi corazón enamorado: ¡Mujer!, motivo y razón de la existencia, porque has sido la elegida por Dios para dar la vida y, a la vez, lograr que por amor a ti luche cada día.

Ese ser que nos haga exclamar con el Rey Salomón: “He encontrado el amor de mi vida, lo asiré con fuerza y no permitiré que se vaya jamás.”

La mujer que se llegue a amar ¡tanto!, que su ausencia duela y su sola presencia reconforte el alma.

Ese ser a quien amar de tal manera, hasta llegar a pensar que se es feliz cuando se la ha tomado de la mano, para recorrer juntos el camino de la vida.

En fin, la mujer amada desde siempre y para siempre.

G. R. G.

A  un ángel

Ahora que no estás

Amanezco en tus labios

Amor a primera vista

Así es nuestro amor

Aunque pasen los años

Como una sola alma

Desdén 

El gorrión y la canaria

El verdadero amor

En nuestro cuadragésimo aniversario

Gracias, Dios mío

Gracias, mi amor

Gracias por darme tu amor

Hoy, mañana y siempre

Imploración de amor

Ingrata

La luna y el mar

Luna clara

Mientras llega la hora

Motivos

Nacimos los dos para querernos

No la puedo olvidar

Nuestro amor

Qué fácil es amarte

Que no daría porque siempre estuvieras a mi lado

Qué voy a hacer sin ti

Regresa a mí

Reminiscencias

Retrásame la muerte

Si Dios me permitiera

Silencio azul

Soledad

Solo

Súplica

También soy tu amigo

¿Te acuerdas?

Te extraño tanto…

Triste despertar

Triste ilusión

Tú has de volver

Tú y el cielo

Ven

Volveremos a encontrarnos

Vuelve

Y qué importa

Yo que te miro