LUNA CLARA
“Recuerdo aquellos momentos
en que me diste tus besos con todo tu corazón.”
Alfredo Gil
No recuerdo si era aún de noche
o si ya era de mañana;
los recuerdos me atropellan
y se agolpan en mi alma
y me dicen que fue ella
mi radiante luna clara.
Que me trajo la sonrisa y la calma
para alegrar las entretelas de mi alma
y, a mi vida disipada,
señalarle un derrotero
alejándome por siempre
de las noches cortesanas.
Mas la envidia -o el pesar
del bien ajeno de la parca-
se ha llevado para siempre
mi fulgente luna clara
y ha sumido en la tristeza
las razones de mi alma.
Y arrastrar desde ahora el fardo
de esta vida tan pesada,
por la arena desolada
del desierto -que es el mundo,
sin los besos y el encanto
de mi bella luna clara-
es un reto a los designios
del Dios que rige y manda
los destinos de las almas;
que ha dejado mi alma huérfana,
al perder por siempre el faro
de mi hermosa luna clara.
Valledupar, 5 de noviembre de 1995