LA LUNA Y EL MAR
“Todo calla, el mar duerme y no importuna […]
y sueña que se besa con la luna.”
Julio Flores
Luna radiante, fulgente y bella
como su rostro: divina, hermosa,
como los pétalos de una rosa,
como los preciosos ojos de ella.
El mar que te ama, gime y suspira
porque te siente fría, siempre distante;
como mi alma que vive anhelante
por la que estos versos inspira.
Cuando la estrella que ama al lucero
se siente correspondida en su inmenso amor,
el mar llora y gime en su dolor
como yo gimo y lloro por la que quiero.
Porque aunque tú le ames intensamente,
no se siente en ocasiones correspondido;
como a veces mi pobre corazón herido
no percibe el amor que por mí ella siente.
Qué haremos -él y yo- contigo y con ella
para que nos correspondáis este inmenso amor;
que a ambos nos causa el mismo dolor
y que nos améis como el lucero ama a su estrella.
Luna radiante, fulgente y bella
ve y dile que la amo más que a mi vida,
para que venga y con besos cierre esta herida
que en mi pecho se ha abierto sólo por ella.
Valledupar, 19 de febrero del 2000