¡QUÉ FACIL ES AMARTE!
“En mi silencio azul, sólo tu rostro vive.”
Ángel Cruchaga
No me canso jamás de contemplarte
ni de admirar tus lindos ojos;
y por besar tus labios rojos
mi vida entera yo he de darte.
Es por eso que vivo yo, para adorarte;
no importa mi camino sea de abrojos;
hasta cuando no sea sino sólo despojos,
hasta entonces mi amor, habré de amarte.
Porque mi vida, puedes estar segura,
sólo te pertenece a ti enteramente:
mujer como ninguna, de alma pura,
a quien Dios dotara sabiamente
de un alma toda llena de ternura
y a quien es fácil amar intensamente.
Valledupar, febrero 29 del 2000