NUESTROS HIJOS
«Para que te sientas realizado y te perpetúes:
siembra un árbol, escribe un libro, ten un hijo.”
Proverbio español
Fueron cinco hombres y sólo una mujer
y a todos los esperamos tan intensamente
que por cada uno de ellos, amorosamente
se llenaron nuestras almas de placer.
En cada espera se renovaba la alegría
por el nuevo hijo que habría de llegar;
con cada uno de ellos hubimos de alabar
al Creador que padre y madre nos hacía.
Cuando esperábamos cada nacimiento
la vida nos parecía color de rosas
y hasta la más prosaica de las cosas
llenaba nuestros corazones de contento.
Han sido nuestra dicha más inmensa;
cada uno de ellos fue muy deseado;
cada uno de nuestros hijos fue esperado
con un ansia, como ninguna: intensa.
Y hoy años después, no me arrepiento
de haber traído a mis hijos a este mundo;
pues el amor que nos deparan con sentir profundo,
es para nosotros el mayor portento.
Esos son nuestros hijos: cinco hombres y sólo una mujer
y a todos los amamos tan intensamente
que por cada uno de ellos, amorosamente
daríamos nuestra vida con el mayor placer.
Barranquilla, 2 de diciembre de 1990