CUENTOS – POESÍA – PROSA – OBRA PERIODÍSTICA – ENSAYOS

EN TUS QUINCE AÑOS.

(Canto íntimo a mi hija)

 “Eres mi dulce niña,

en este mundo de duelo y de aflicción.”

Rubén Darío  

I

Hoy estás cumpliendo tu décima quinta primavera

e inicias por lo tanto tu primera juventud,

irradias simpatía y encanto por doquiera

y tus ojos reflejan de tu alma la virtud.

            Hoy se abre para ti el mundo por la vez primera,

            cuando comienzas tu camino hacia la plenitud

            de la vida y es por eso que yo aquí quisiera,

            si me lo permites, hablarte del sosiego y la quietud.

No corras por la vida, ni pretendas alcanzar

en un instante todo lo que ella te pueda deparar,

ni todo aquello que tu alma joven e inexperta ansía;

            porque ese afán sólo te puede dejar melancolía

            y tristezas en el alma; espera y así, algún día

            te sonreirá la vida, cuando ya empieces a amar.

II

Porque cuando el amor conozcas, tendrás felicidad;

pero también dolor y angustias habrás tú de tener;

no creas, la vida no es un sueño, es la cruda realidad

que tu alma, aún inocente, no alcanza a comprender.       

Pero si las enseñanzas de tu madre, llena de bondad,

            has sabido asimilar y has llegado tú a entender,

            entonces, hija mía, la felicidad habrás tú de encontrar

            cuando de las fuentes del amor tú llegues a beber.

Quienes tanto te queremos, venimos cariñosamente

a desearte que el Buen Dios benignamente

colme tu vida de tranquilidad y bienestar,

            para que el dolor jamás te llegue a lastimar;

            pero, si así fuera, lo sepas soportar

            y entonces, tú serás feliz eternamente.

Barranquilla, diciembre 1º de 1991