CANCIÓN A UNA MADRE
“Ella es el astro de mi noche eterna
la limpia luz que en mi interior se expande,
como el lampo del sol en la caverna.” Julio Flórez
Madre, tu fragancia llena los sentidos
como si fuera de rosas, jazmines o azucenas.
Madre, con dulzura miras a tus hijos
y vuelcas en ellos tu amor a manos llenas.
Madre, eres lo más hermoso que yo tengo
y, por eso, vivo con Dios agradecido;
pues, cuando te miro y te contemplo,
soy feliz, como nunca lo habré sido.
Madre, eres el motivo del más alegre gozo,
cuando me brindas tus cálidas sonrisas;
esté cansado o me encuentre ansioso
y conviertes, así, mis penas en delicias.
Madre, toda una vida sería insuficiente
para amarte como tú te lo mereces.
Entonces, madre, viviré siempre pendiente
por hacerte feliz, y devolver tu amor con creces.
Madre, y aun cuando sé que esto es imposible,
pues tu inmenso amor es único al no tener medida;
aun así, humildemente pido a Dios me deje revertirte
todo lo que significas y representas en mi vida.
Valledupar, 8 de mayo del año 2011