A BARRANQUILLA, MI CIUDAD NATAL.
Ciudad mecida por las ondas del río,
que te adormecen en las tardes estivales.
GRG
Naciste a la orilla del gran río,
del río grande de la Magdalena;
unas chozas allá, acá un bohío:
sólo una triste aldea sin gloria o pena.
Pero el tesón de gente buena
te dio el empuje tan bravío,
que convirtió en feraz colmena
lo que hoy es el terruño mío.
Y por eso, eres la más grande del Caribe,
por ser entre todas, ciudad cosmopolita,
ciudad querida, la de puertas abiertas;
la que todo el que llega a ti ama y concibe
como su propio hogar, y por ello en ti habita
con amor: ese amor que sólo tú despiertas.
Valledupar, 7 de abril de 1995