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UNA MUESTRA DE AMISTAD

(En la infancia, es más frecuente la inocencia)

 

La amistad llena más a quien la da, que a quien la recibe

 

VALLEDUPAR,  COLOMBIA

 

Octubre del 2000

 

“A una amiga le dedico estas palabras de cariño,

porque sin ella no sería la persona que soy yo.

A una amiga, le agradezco las alegrías de mi vida,

porque ella es la alegría que un día a mí llegó.“

Santiago Méndez

 

Claudia y Clara eran dos niñas próximas a cumplir nueve años de edad; ambas cursaban cuarto de primaria en el mismo colegio y sus casas quedaban situadas una al lado de la otra. Como habían crecido juntas, se las consideraba buenas amigas.

Sin embargo, a pesar de ser más bella, Claudia sentía envidia de Clara, porque ésta era una niña muy dócil, de genio apacible, a quien todos querían; además, Clara era mejor alumna que Claudia; pero ella disimulaba muy bien su animosidad y así, Clara nunca se había enterado de la ojeriza de su amiga.

Una mañana estaban las calles mojadas por la lluvia que había caído hasta el amanecer, cuando las dos niñas iban camino del colegio, conversando animadamente.

En un momento dado, Claudia vio un carro que venía en sentido contrario y que, con toda seguridad, mojaría con agua sucia a Clara, quien caminaba por la parte externa del andén; Claudia calculó que si Clara llegaba al colegio con el vestido sucio, la profesora la regañaría y hasta, era posible, la castigara. Por eso no advirtió a Clara.

Por estar pendiente del posible percance que sufriría la que se consideraba su amiga, Claudia no vio que una bicicleta en ese momento doblaba rauda por la esquina a la cual ellas se aproximaban y la atropellaría.

Pero Clara sí la vio y, tan pronto se percató de la situación, reaccionó rápidamente y empujó a Claudia contra la pared, salvándola del peligro, aún a riesgo de caer ella misma bajo las ruedas de la bicicleta, la cual alcanzó a tropezarla, tumbándola al suelo.

Cuando Claudia reaccionó y se dio cuenta de cómo Clara la había salvado, exponiéndose a sí misma mientras ella sólo pensaba en hacerle daño, la levantó del suelo, la abrazó y le pidió perdón por haber sido hipócrita con ella y, llorando sobre su hombro, le dijo que acababa de descubrir el significado de la verdadera amistad.

 

F I N