CARTAGENA DE INDIAS
“Caprichoso arete tallado en coral.”
Adolfo Mejía
Ciudad amurallada, tesoro universal,
bastión de nuestra historia,
soñada por poeta, cantada por juglar,
te quiero y te guardo en mi memoria.
Con nostalgia y amor y, aunque esté lejos,
siempre mi corazón ancla en tu puerto,
porque te quiero como a “los zapatos viejos”,
tal como dijera de ti, López “El Tuerto”.
Has inspirado miles de canciones,
grandes poetas por ti pulsan su lira,
te comparan con el amor y con los sones
que sólo la mujer amada inspira.
Porque eso eres tú, querida Cartagena:
el amor primero, el del primer latido;
el amor llorado, el que causa pena
porque se sabe que es amor perdido.
Valledupar, 11 de noviembre de 1997