TÚ Y EL CIELO
“Pasaste a mi lado con cruel indiferencia.”
Rubén Fuentes
Mira la luna brillando allá en la altura
y aquí, el mar rugiendo con afán y celo.
Así eres tú, mujer de frágil hermosura
y de ojos tan profundos como el cielo.
Te vi pasar y de una vez me cautivaste,
tu sonrisa angelical y pura me atrapó.
No me explico por qué no te enamoraste
de quien te ama desde el instante en que te vio.
Tu grácil hermosura y tu andar tan armonioso
se robaron mi alma de inmediato.
Desde ese momento, mi corazón rendido y fervoroso,
te adora mi bien, con ansia y sin recato.
Y desea que su amor le sea correspondido
para que llegues a amarme tú también.
Y así como mi ser se halla al tuyo unido,
tu corazón sea mío, cuando haya pasado tu desdén.
Pues si ahora estás indiferente
yo espero que mañana tú me quieras.
Y cuando tu alma a mi alma al fin encuentre
se disipen para siempre mis quimeras.
Para entonces querernos y adorarnos
como se aman los que se quieren de verdad,
con entrega total; para así amarnos
ahora y siempre y hasta en la eternidad.
Bogotá, 23 de mayo de 1956